1 de diciembre de 2009
PREMIOS PARLAMENTARIOS
Inmaculada Bañuls premiada por la Asociación de Periodistas Parlamentarios.

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Premia de la APP

 

La diputada del Partido Popular recibió el premio a “La Pregunta del Millón”.

La Asociación de Periodistas Parlamentarios (http://www.appres.org/index.htm) ha concedido su premio “La pregunta del millón” a la diputada gandiense Inmaculada Bañuls (PP) por preguntar por escrito al Gobierno si “tiene intención de potenciar la creación de una imagen de marca que distinga en calidad y en competitividad al caracol español procedente de granjas de cría y engorde”. El premio, como el resto de galardones de 2009, fue entregado anoche en una gala celebrada en un hotel madrileño.

El premio del Senador del Año, recayó en Manuel Fraga, mientras que el diputado de Izquierda Unida en el Congreso, Gaspar Llamazares, fue galardonado con el Premio 'Emilio Castelar' al Mejor Orador. Por su parte, el portavoz del PNV en el Congreso , Josu Erkoreka, consiguió ser nombrado “Azote del Gobierno” un cargo para el que competía con la líder de UPyD, Rosa Díez, y con los “populares” Rafael Merino y Cristóbal Montoro. Carlos Salvador de UPN recibió el galardón al diputado revelación. El ministro de Fomento, José Blanco, no pudo recoger por encontrarse en Bruselas el Premio “Azote de la Oposición”. La que sí asistió a la gala y subió al estrado para recoger un premio 'malo' fue la titular de Defensa, Carme Chacón, “Castigo para la Prensa” de este año.

El post de Mariano Calleja en blogs ABC.es glosaba así el acto de entrega de premios:

Una de caracoles españoles

De Mariano Calleja (el 17/12/2009 a las 21:59:33, en Congreso)

Ojo a la pregunta: “¿Tiene intención el Gobierno de potenciar la creación de una imagen de marca que distinga en calidad y en competitividad al caracol español procedente de granjas de cría y engorde?”. ¡Olé por Inmaculada Bañuls! La diputada del PP ha recibido el premio a la “Pregunta del millón”, de la Asociación de Periodistas Parlamentarios. Bañuls fue uno de los descubrimientos de la cena-gala-fiesta-baile en el Hotel Palace, y se habría ganado sobre la marcha otro premio, el de “Diputada revelación”, si no fuera porque ya se lo habían dado al bueno de Carlos Salvador, de UPN, otro merecido ganador.

Los caracoles españoles pasaron de boca en boca durante toda la noche. Como tema de conversación, digo, no como manjar baboso que encanta a algunas personas. Lo más curioso es que el Gobierno todavía no ha respondido a Bañuls su preguntita sobre los caracoles, que desde luego preocupa a muchos ¿ganaderos? ¿caracoleros? ¿granjeros?

Hay otras preguntas que a lo mejor no se merecen el “millón”, pero sí por lo menos la mitad. Pere Macias, de CiU, preguntó esto al Gobierno: “Según respuesta parlamentaria en relación al convenio entre ADIF y el Ayuntamiento de Tortosa... ADIF emitió informe de supervisión del proyecto que requiere un nuevo informe de supervisión. Ante tamaña redundancia, ¿conoce el Gobierno cuál es el motivo por el cual el informe de supervisión de ADIF requiere un nuevo informe de supervisión de ADIF?”

Y esta otra, de Arsenio Fernández Mesa, del PP: “El pasado 11 de diciembre, el submarino de la Armada Tramontana (S-74), de la clase Agosta, sufrió un percance grave, mientras se encontraba realizando maniobras en Cabo Tiñoso, con la entrada de agua en la Cámara Central... ¿Por qué el comandante ordenó zafarrancho de combate minutos antes de que se produjera el incidente y la entrada de agua a bordo?”

La cena anual de periodistas y políticos tiene un interés casi científico, como de laboratorio. Uno acostumbra a encasillar a los políticos y de pronto se da de bruces con Duran Lleida en la pista de baile al ritmo frenético de “vaya, vaya, aquí no hay playa”. Vaya, vaya... Hay que decir, por cierto, que, salvo honrosas excepciones, el Senado tiene más marcha que el Congreso. Es lo que se vio. Una de esas excepciones es la portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, que se hizo con la pista en plan karaoke mientras atronaba “Melancolía”, ese gran clásico, o “Mil campanas”. Vaya, vaya...